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Cuando te agarra el bogey no se te suelta por un buen rato. Se pega y no se va. Y Emiliano Grillo lo apuñalaron con esa arma, letal en una definición de campeonato.

Pero antes del crimen el argentino se montaba en el carro de la victoria. Parecía destinado. No era impensado verlo celebrando en el hoyo 72, con una sonrisa de oreja a oreja. Es que en la ida estuvo letal. En el 1 pegó un hierro que la dejó para llegar y meter. Con la misma tónica siguió para hacer otro en el 3 y una más en el par 5. En las primeras cinco banderas Grillo se encaminaba a la victoria.

Los últimos nueve del torneo: ganar o morir

Es innegable. Hay dos destinos para un ganador: partir desde el día 1  punteando o inspirarse en los últimos nueve de la 4ta ronda. El argentino hizo lo contrario, porque se encontró con el bogey, que le clavó un cuchillo en la espalda para impedir que triunfara por segunda vez en el PGA Tour.

Bogey 10,11, 12 y 13 le quitaron el sueño. Reaccionó con birdie en el hoyo 14,  que le trajo ilusión, pero debía hacer, al menos, dos más. La aspiración al título se acabó cuando repitió un doble bogey en el 17. Grillo dejaba escapar una gran oportunidad para terminar 11º con once bajo, cuyo puesto no mereció ni reflejó su gran actuación, porque este jugador, por la calidad que mostró en sus hierros y Putter, debió estar entre los 5 mejores.

Y los principales candidatos también se cayeron. Matt Kuchar ni Dustin Johnson pudieron afirmar su favoritismo. Los estadounidenses Jon Curran y William McGirt llegaron empatados al final con 15. Ninguno tenía campeonatos ganados en el circuito. Fueron dos veces al 18 hasta que triunfó McGirt en el desempate, un jugador que siempre se mantuvo arriba mediante un juego corto fino y cortés.

Así acabó un nuevo torneo donde hubo un debutante ganador. Ahora tendremos que ver a Fabián Gómez tendrá que defender su título en el FedEX St. Jude Classic y en la próxima tendremos el US Open, para que también Ángel Cabrera “defienda” su victoria en Oakmont o una posible revancha de Emiliano Grillo, que buen juego no le falta. Los argentinos siguen vivo en el PGA Tour.