Cuando Danny Willett despertó este domingo en Georgia se vistió de verde y finalizó su día haciéndolo del mismo color. Más  allá de la gran puerta que le abrió Jordan Spieth, su triunfo en el Masters es merecido.

Partió el tee del 1 con par de cancha y colocó dos birdies en la ida. Pero dicen que el Masters comienza en los segundos nueve del domingo. Y así fue que Willett se bajó otra vez en el 13 y 14 para llegar al 16 sin saber que era el nuevo puntero del torneo.

En los segundo nueve de la última ronda es otro campeonato y Willett fue el campeón de ella. Se vistió de verde, básicamente por su gran última tarjeta de 67 (-5). Spieth, quien alguna vez tuvo cinco tiros de ventajas durante el día, dio el pase en el hoyo 12 cuando un cuádruple lo llevó a la frustración y ponerle la chaqueta a un europeo, que en 17 años no se vestía de verde.

En 1980 el español Seve Ballesteros fue el primer europeo en ganar el Masters y años más tarde los jugadores del viejo continente tuvieron una hegemonía en Augusta de cuatro años hasta que Fred Couples (EEUU) la cortó en 1994. Y Hoy Willett cortó otra racha de lo que ya una rivalidad del golf entre europeos y estadounidense.

Hacía 17 años que no ganaba un europeo en Augusta desde que lo hizo el español José María Olazábal. Dijimos que hoy iba a ver historia y la hubo. Willett la combatió y llevó a cabo la bandera de la venganza. Además hoy cortó registro: hace 20 años que no ganaba un inglés y es el segundo en hacerlo en la historia de este torneo.

Hoy su golf fue de jerarquía, como el de su compatriota Nick Faldo. No cometió casi errores, no hubo bogeys y sí cinco birdies en su tarjeta. En los últimos tres hoyos demostró clase y frialdad. Porque llegando al green del 16 se sorprendió mirando la pizarra cuando su nombre apareció en el primer lugar. De ahí para adelante embocó el birdie, en el 17 pudo complicarse y un apporach espectacular lo salvó de subirse y en el 18 tuvo la oportunidad de bajarse de nuevo, pero usó su cabeza para asegurar los dos putter y dejar el fierro caliente a Spieth.

Jordan perdió su oportunidad de quedar en la historia y romper una lista larga de records. En el 10 y 11 hizo bogey, mientras que en el 12 se bloqueó llevando su pelota al agua dos veces para hacer 7 (cuádruple) en un par 3 que nunca olvidará. Finalmente quedó empatado en el segundo lugar con el inglés Lee Westwood, con -2. Tres jugadores compartieron el cuarto casillero con  -1: otro inglés, Paul Casey y dos locales, Dustin Johnson y J.B Holmes.

Para los argentinos hubo orgullo, porque en el estreno de Emiliano Grillo en el Masters fue gratificante. El chaqueño finalizó 17º con uno sobre el par en total y los pronósticos dicen que al menos una vez en su carrera peleará para vestirse de verde un domingo de abril. Ángel Cabrera finalizó 24º con +6 y se despidió de Augusta esta vez con sabor amargo.

Cada edición del Masters nos entrega algo. Este año fue el viento que rugió y puso más condiciones a los jugadores, que los jugadores a la cancga. Poco a poco fueron cayendo, pero sordo y mudo Willett llegó a la cima.